Sergio, María y Fátima tienen, como mínimo, dos cosas en común: son policías nacionales y han estado infiltrados en el Movimiento Antirrepresivo de Madrid (MAR Madrid). Este colectivo, creado hace ocho años para aunar las luchas y defender lo que entienden como “presos políticos”, se ha visto en la picota del Estado durante gran parte de su existencia. elDiario.es pasó una tarde con tres de sus integrantes rodeados de carteles políticos y mientras varias personas acuden a su clase de guitarra e intercambio de idiomas en el centro social okupado La Rosa. Hablaron de su historia, las manifestaciones que terminaron en cargas y la solidaridad entre colectivos. También de la escucha necesaria para afrontar con cuidados las infiltraciones y cómo estas acciones policiales golpean al colectivo.

Las movilizaciones a favor de la libertad de Valtonyc, rapero que en 2018 se exilió en Bélgica tras ser condenado por enaltecimiento del terrorismo y sus autores y humillación a sus víctimas y calumnias e injurias graves al rey, fueron el germen de la creación del MAR Madrid en 2018. “Vimos que no era operante el crear una asamblea por cada caso represivo que iba saliendo. Queríamos algo perenne donde poder estar organizados, donde no hacer un trabajo solo reactivo, sino también lanzar nuestras propias campañas”, completa Unai, activista que integra el colectivo desde el principio.
El primer gran hito que recuerdan los activistas del MAR Madrid fue la manifestación en octubre de aquel año por la amnistía total de los “presos políticos”. “Hacía décadas que Madrid no salía a la calle por una demanda así”, recalca Marco Fernández, otro de sus integrantes. Según definen, un preso político es “cualquier persona antifascista, que al final engloba todo activista de izquierdas, encarcelada por llevar a cabo una lucha política colectiva y organizada”.
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