Please ensure Javascript is enabled for purposes of website accessibility
Logo V2 Blanco
Buscar

‘Las Cervantas’, ni mantenidas ni busconas

Ni casquivanas, ni busconas, ni mantenidas, ni vida licenciosa, ni una carga para él. Las mujeres que rodearon a lo largo de toda su vida a Miguel de Cervantes demostraron ser personas letradas que siempre supieron cómo sacarse las castañas del fuego, que auparon al escritor alcalaíno cuando lo necesitó, y hasta el final de sus días demostraron no necesitar a nadie para sobrevivir a los vaivenes del Siglo de Oro. La antropóloga Isabel Castro deshace la leyenda negra que desde el siglo XVIII ha acompañado a las féminas de la familia del «Príncipe de los Ingenios». Las Cervantas (Crítica, 2026) es el detallado ensayo en el que esta investigadora prueba su tesis y en el que aporta una nueva lectura a partir del análisis de la arqueología doméstica que acompañó a la familia. La idea está clara: el creador del Quijote no fue ese personaje abnegado que sobresalió a pesar de su familia, sino gracias a ella.

La antropóloga Isabel Castro, autora de 'Las Cervantas'.- Cedida por la escritora
La antropóloga Isabel Castro, autora de 'Las Cervantas'.- Cedida por la escritora

La leyenda negra tuvo su punto de partida en el testimonio que aporta la beata Isabel de Ayala ante las autoridades que investigaban el asesinato de un hidalgo mujeriego a las puertas del domicilio de la familia Cervantes, en Valladolid, en 1605. El documento que inmortaliza sus palabras, hallado a finales del siglo XVIII, acuña por primera vez el término de «Cervantas» para estas mujeres. «Les quitaron hasta el nombre, borraron cualquier historia sobre ellas», se queja Castro. La beata, que vivía en la buhardilla de la casa, declaró que «en la vivienda de los Cervantes entraban y salían hombres con cierta asiduidad, lo que para ella corroboraba la dudosa moralidad de sus vecinas», recoge el libro.

Seguir leyendo AQUÍ

Comparte si te ha gustado:

es_ESSpanish