Unas 200 personas han cortado esta mañana en torno a las 8.30 la autovía A-3 a la altura de Plaza Conde de Covatillas en el distrito madrileño de Moratalaz. Los manifestantes, profesores huelguistas de la huelga indefinida de educación en Madrid, que dio comienzo el pasado 14 de octubre, han colocado pupitres y sillas de colegio en medio de la vía. Con los brazos en alto, sosteniendo lapiceros, todos al unísono gritan “la educación pública no se vende, la educación pública se defiende” o “el ático de Ayuso para 3ºB”. Cientos de coches con conductores que en ese momento se dirigían a sus puestos de trabajo han quedado bloqueados a esa altura. La protesta ha sido encabezada por dos pancartas principales, una bajo el lema “Educación pública en huelga” y otra “Su bienestar no puede esperar, su bienestar también importa”.

Una portavoz de las huelguistas, Julia, ha explicado a EL PAÍS que “la consejera no se quiere sentar a negociar con más de 40.000 profesores que paramos la semana pasada”. En referencia a Mercedes Zarzalejo, consejera de Educación, Ciencia y Universidades, esta docente ha recordado sus exigencias: mejoras en la calidad educativa, bajada de ratio y aumento de sueldo para el profesorado. “No vamos a parar hasta que se siente a negociar con nosotras, con las familias, con el alumnado”, ha añadido antes de advertir de que este tipo de acciones continuarán en la medida en que se alarguen los paros.
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