Él mismo lo explica en la introducción: “Los ecos de estas páginas hablan de violencia sexual, social, institucional, económica, interior y autodestructiva, climática, violencia de género y violencia sin más”. Ese es un sintético resumen a toda una pléyade de experiencias ligadas con la violencia, y contada por sus víctimas, que el periodista Doménico Chiappe recupera en ‘Violencias. Voces de la violencia en España’ (Pepitas editorial). A lo largo de medio centenar de experiencias, el lector podrá conocer mundos oscuros, situaciones extremas y la injusticia que nadie se merece, pero también historias de superación, lucha y compromiso. Hemos hablado con el autor.

Desde el principio, acepta que es difícil acotar una definición de violencia. Su libro aborda experiencias de todo tipo; en cambio, muchas personas tan solo leen como violento un ataque físico o un insulto. Por ejemplo, no consideran violenta la situación de la vivienda en España que impide el desarrollo personal a miles de ciudadanos. ¿Por qué cree que ocurre esto?
En efecto, las fronteras de las violencias, en plural, son difusas, pero no se circunscriben sólo a la agresión física o psicológica. Se presentan cuando se somete o vulnera a personas (una, varias), por medio de la fuerza, que puede ser institucional, individual, colectiva, social, económica… Algunas parecen invisibles porque no afectan a una mayoría, que incluso puede sentirse amenazada por las víctimas, o porque recién empiezan a verse sus consecuencias, como el caso de la vivienda, como cuenta Irene. O sin luz, como Houda. Una situación que además crea el espejismo de que los que sí la tienen se benefician de esa violencia sobre los jóvenes.
Seguir leyendo AQUÍ
Comparte si te ha gustado: