Para unos, es una forma de esquilmar los recursos naturales para beneficio de grandes compañías tecnológicas; para otros, la oportunidad de alcanzar la soberanía digital. La proliferación de centros de procesamiento de datos (CPD) impulsados por el uso masivo de la inteligencia artificial (IA) en la comarca del Henares de la Comunidad de Madrid y las miles de hectáreas que ocuparán las placas solares que los abastecerán de energía, expropiaciones de terreno a particulares mediante, sulfura a ecologistas y al vecindario. Los municipios afectados de la zona se cuentan por decenas, entre los que sobresalen Loeches, Torres de la Alameda y Villalbilla. Si las previsiones se cumplen, en ellos se instalarán más de seis millones de paneles fotovoltaicos que ocuparán unas 5.560 hectáreas de superficie y que podrían generar 3.000 megavatios (MW) de potencia.

Las subestaciones eléctricas de esta comarca han ayudado a que florezcan en ella CPD como el de Nabiax en Alcalá de Henares, que presta servicio a Telefónica, con 23 salas de 681 metros cuadrados y 50 MW de potencia instalada. Este septiembre, la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, colocó la primera piedra de la expansión que experimenta el centro. La presidenta subrayó que la región es líder en España con 41 centros de datos en funcionamiento, 15 en construcción y 40 más previstos.
Seguir leyendo AQUÍ
Comparte si te ha gustado: